Llevaban días preparándolo todo, y al fin había llegado el momento. 16 de noviembre de un año que jamás olvidarían. Con un poco de decoración y de ambientación, y el buen hacer de Ainhoa para esos menesteres, habían convertido la casa de campo, deshabitada desde la muerte de su padre, en un lugar lúgubre y siniestro, ideal para contar historias de miedo, practicar la ouija y pasar un buen rato entre amigos. No era la primera vez que el grupo de amigos hacía éso, pero sí era la primera vez que tenían a su disposición la casa de campo de Ainhoa y su hermano Carlos, y querían hacerlo bien. Querían pasar una velada inolvidable.
Cuando llegó la hora indicada y los amigos empezaron a llegar, Carlos se los llevó hacia la planta de arriba, que por estar más vacía, resultaba incluso más inquietante. La noche avanzaba, y las historias de miedo dieron paso a la ouija. Aunque habían quedado a las 11 de la noche, tan bien lo estaban pasando que sin darse cuenta eran ya cerca de las 4 de la madrugada del día siguiente. Habían conseguido contactar con alguien del más allá, a menos que uno de los amigos estuviera gastando una broma pesada a los demás, y la velada se estaba poniendo interesante.
De repente, uno de los chicos empezó a comportarse de un modo extraño. Ainhoa ahogó un grito antes incluso de que los demás se percataran de las acciones de Carlos. Había tensado cada músculo de la cara y el cuello, mientras abría la boca agónicamente como si tratara en vano gritar. Nadie sabía qué hacer o decir, e incluso hubo quien pensó que era una broma de Carlos. Pero Ainhoa estaba paralizada. ¿Es que nadie más veía lo mismo que ella? Carlos intentaba atrapar una porción de aire frente a él, una y otra vez; en ocasiones parecía querer rasgar el aire y apartarlo de sí... pero lo que su hermana veía, lo que Carlos intentaba agarrar y alejar de sí, eran unos poderosos brazos que, de la nada, habían surgido en medio de la habitación para agarrar al chico por el cuello. Estaba paralizada y sin habla, sólo podía mirar horrorizada aquella espectral aparición mientras su hermano trataba por todos los medios liberarse de ella. Pero, ¿por qué nadie hacía nada? ¿Es que nadie iba a intentar ayudarle, es que nadie veía más que los irracionales ademanes de Carlos?
Sin saber exactamente cómo, el joven consiguió zafarse de esas manos que ni siquiera podía palpar, tal vez fueran ellas mismas las que le habían soltado. Presa del pánico, Carlos echó a correr en una dirección aleatoria, sin más intención que salir cuanto antes de aquel infierno. En su desesperada huída, tropezó con su inmóvil hermana, con tan mala suerte, si acaso aquello había sido fruto del azar, que se percipitó al vacío por la ventana adyacente. Esta vez sí, los tres amigos reaccionaron y trataron de cogerle antes de que cayera, pero nada pudieron hacer. Sin embargo, Ainhoa seguía allí paralizada, parecía no haberse dado cuenta siquiera de lo que pasaba a su alrededor. Tan solo miraba fijamente a un punto vacío en la habitación... allí donde ahora se erigía, orgullosa, la espectral figura de su padre muerto años atrás. Sus amigos la gritaban y zarandeaban, tratando de despertarla de aquel estado de shock. Nada podían hacer. Una campanada. Dos campanadas. Luego tres, y seguidamente cuatro. Por unos interminables segundos más, Ainhoa permaneció allí inmóvil. Luego, aquella fantasmagórica visión se desvaneció, y la joven cayó inconsciente al suelo.
4:01 del 17 de noviembre. Cuarto aniversario de la muerte de su padre.
Confesión
Hace 6 años


3 voces se alzaron.:
Loooool, ¡me encanta esta historia! ¡y me encanta el toque que le estás dando al blog, me tienes que enseñar a hacer esas cosillas! Por cierto: buscando por ahí el reproductor (¡que cada vez lo escondes más, jodío!) he encontrado por error las Esquirlas de un Silencio Roto... bueno, no he podido evitar leerlo y... ¡Dios, es precioso! ¿Por qué tienes tan escondido ese segundo blog? Como no me convenzas, le digo a todo el mundo cómo llegar hasta él, jejeje. Nah, si lo tienes tan oculto que ese enlace invisible es la única forma de llegar a él, tus motivos tendrás.
Un beso (y no dejes de deleitarnos con este tipo de textos :P)
Postdata: ¿Hacia quién va dirigida la entrada de Esquirlas? ¿La conozco? Ahora no voy a dormir pensando quién puñetas puede ser T.T
hola
un gusto pasar x tu blog
la verdad s q x la hr en este momento no puedo leer
pero lo hare mañana sin falta muxas grax x akellas palabras
ii we... sabes como me siento
pero a veces
sentirse solo
no es tan malo...
we... depende del pto d vista d cada uno
pero... cuando sale el sol
tienes q levantarte ii siempre
ver la manera d salir adelante
un beso cuidate
ii estaremos
blogueando mañana te comentare tus escritos ahora me ire a dormir
buenas noxes n.n
ii q tengas un lendo año n.n
xauz