Llegó el momento, si bien sólo para algunos, lo cual convierte este paso, ya habitual en mí, en extraño y complicado, A decir verdad, no sé muy bien cómo afrontarlo. Algunos (probablemente debería decir algunas, pues de los que me "conocen" -digamos que saben de mi existencia- desde hace tiempo, sólo Nuria y Yumi me siguen aún) ya estais acostumbrados a que aparezca y desaparezca sin más. Un buen día surjo de la nada y me cuelo en la vida de gente hacia la que siento cierta empatía injustificada (vaya forma más poética de decir que me cuelo en la vida de quien me da la gana... por algo soy un... "algo", más emocional que corpóreo -éso tampoco espero que lo entendáis, hoy estoy un poco profundo-), o tal vez no tan injustificada, pues también esa empatía tendrá su razón de ser, aunque a veces ni yo mismo la vea; y otro buen día todo se acaba. Nunca estuve a vuestro lado, nunca supisteis de mí, nunca aparecí en vuestras vidas, y todo ha sido un mal sueño. Ya estoy acostumbrado a esta vida de fantasma. Y es que el príncipe de la soledad puede llevaros hasta la frontera de su reino, puede ayudaros a dejar atrás a la soledad; pero no puede ir más allá, pues si os acompañara allende sus fronteras, llevaría en corazón cargado de soledad en vuestro caminar. Sería dejar una profunda marca oscura en unos corazones que atravesaron la soledad para ver de nuevo la luz, no lo puedo permitir. El por qué de mis apariciones y desapariciones, tal vez nunca nadie lo pueda comprender, aunque no negaré que estos días ha habido quien me ha hecho, cuanto menos, plantearme la duda. ¿Tal vez...? No lo sé, no quiero adelantar nada.
No quiero decir con ésto que el blog vaya a desaparecer, ni yo tampoco, ni dejaré de visitar a los pocos a los que visito. Simplemente, a partir de este preciso momento el msn que muchos conocéis queda muerto y deshabitado. Muchos de los que me han agregado por su cuenta y riesgo ni siquiera leen ésto, o lo hacen encubiertos, cosa que me da igual. Para hablar a espaldas de uno no hace falta conocimiento alguno, si me pierden el rastro seguirán hablando igual, aunque no sepan ni lo que dicen (no hay mucha diferencia con la actualidad, ¿no?) Así que a los pocos -pocas, en este caso- que tienen mi verdadera dirección de msn, no os afectará para nada (Princesa Usagi, gracias por borrar mi msn del blog, ya sabes -y con esta entrada más- que para mí es importante); a los que están, quizás, en camino, a los que empiezo a conocer y al menos saben de mi existencia, el tiempo dirá; y al resto... no me apetece mancillar el blog con el espectro más soez del vocabulario español ;)
Confesión
Hace 6 años


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